Después de la shahada
Te damos la bienvenida. Tu primer mes, una semana a la vez.
Dijiste las palabras que lo cambian todo, y ahora las preguntas prácticas llegan todas juntas. Respira. El primer mes no es para volverte experto. Es para empezar bien: un poco de oración, un poco de Corán, una persona a quien preguntar y mucha misericordia contigo.
El primer día
Qué hacer esta noche
Solo cuatro cosas. Todo lo demás puede esperar a mañana.
Da gracias a Allah
Con tus propias palabras, en tu propio idioma. Eso también es una oración, llamada du’a, y no necesita árabe ni una postura especial.
Date un baño completo
Muchos eruditos recomiendan un baño ritual completo, llamado ghusl, después de pronunciar la shahada. Es sencillo: ten la intención y luego lava todo tu cuerpo. Cómo hacerlo.
Consulta los horarios de oración
Hay cinco oraciones al día. No necesitas hacer las cinco a la perfección esta noche; basta con saber cuándo son. Los horarios de Pueblo.
Díselo a una persona
A una persona musulmana de confianza, o a nosotros. Todavía no a todo el mundo. Escríbele a una persona que te va a responder.
Semana 1
Respira, busca tu lugar y empieza a rezar.
Haz que la primera semana sea tranquila. La única meta real es empezar a rezar, aunque sea de forma imperfecta, y tener a alguien a quien preguntar.
Puedes rezar antes de saber el árabe. Una vez un hombre le dijo al Profeta que no podía memorizar nada del Corán, y se le enseñaron frases cortas para decir en su lugar: “Glorificado sea Allah, alabado sea Allah, no hay más dios que Allah, Allah es el más grande” (Sunan Abi Dawud 832, calificado como hasan). Mientras aprendes Al-Fatiha, sigue los movimientos y di lo que sepas. Esa es una oración verdadera.
Aprende el wudu
El lavado antes de la oración: manos, boca, nariz, cara, brazos, cabeza, orejas, pies. Toma dos minutos. Paso a paso.
Haz una oración al día con cuidado, y luego agrega más
Empieza con la oración que mejor se acomode a tu día, y agrega las demás a medida que te resulten familiares. Es mejor la constancia que la intensidad: el Profeta enseñó que la obra más amada por Allah es la más constante, aunque sea pequeña (Sahih al-Bukhari 6464).
Empieza con Al-Fatiha
El capítulo de apertura, que se recita en cada unidad de la oración. Siete versículos cortos. Aprende una línea al día con la transliteración.
Ve al Jumu’ah
La oración del viernes al mediodía en la mezquita (masjid). Es obligatoria para los hombres y está abierta a las mujeres, y ahí vas a conocer gente. La mezquita de Pueblo.
Semana 2
Aprende lo esencial sin ahogarte.
Las creencias centrales, el resto de la oración, un poco de Corán cada día y las preguntas cotidianas más prácticas.
Lee las creencias centrales una vez, con calma
Los seis artículos de fe y los cinco pilares. Islam 101 toma unos veinte minutos.
Lee un poco de Corán todos los días
Una página, o incluso unos cuantos versículos, con una traducción. Poco y a diario es mejor que mucho y de vez en cuando. Pide un ejemplar gratis si lo necesitas.
La comida, sin complicaciones
Nada de cerdo ni de alcohol. En cuanto a la carne, muchos musulmanes en EE. UU. compran carne con certificación halal, y los eruditos tienen opiniones distintas sobre otras carnes; pregunta cuando estés listo, y no dejes que esto te cause pánico en la segunda semana.
Aprende el saludo
“As-salamu alaykum”, la paz sea contigo. La respuesta es “Wa alaykum as-salam.” Lo vas a usar cada vez que entres a la mezquita.
Semana 3
Forma hábitos y pide ayuda.
Para este momento, las preguntas se vuelven personales: la familia, el trabajo, los amigos, los viejos hábitos. Es normal, y es justo cuando una persona ayuda más que una página.
Crea un ritmo que puedas mantener
Une las oraciones a cosas que ya haces: despertarte, la comida del mediodía, llegar a casa, la cena, acostarte. Usa el calendario de oraciones para que tu teléfono te las recuerde.
La familia, con sabiduría
El islam te pide que sigas honrando a tus padres. Cuéntales cuando y como mejor te parezca, empieza con amabilidad y deja que vean lo que el cambio produce en ti. No tienes que ganar cada conversación este mes.
Haz las preguntas personales
Los horarios de trabajo y la oración, un cónyuge que no es musulmán, un pasado que te preocupa, los viejos amigos. Pide orientación: para eso existe.
Semana 4
Planea el siguiente mes con sabiduría.
Un tema de aprendizaje, un paso en la comunidad, un tipo de apoyo. Eso basta para el segundo mes.
Elige una sola cosa para aprender después
La oración completa de memoria, el significado de Al-Fatiha, la vida del Profeta o un capítulo corto. Solo una. La Sala de lectura reúne lugares confiables para aprender.
Elige un paso en la comunidad
Un Jumu’ah con regularidad, un café con una hermana o un hermano, o un iftar en Ramadán.
Mira hacia Ramadán
La fecha prevista para el inicio de Ramadán es 8 de febrero de 2027. Tu primer Ramadán es toda una aventura; lee qué esperar con tiempo, antes de que comience.
No en el primer mes
- Hablar árabe con fluidez, o memorizar capítulos largos.
- Cada diferencia de opinión entre los eruditos.
- Los debates y las discusiones en internet.
- Ropa nueva o un nombre nuevo.
- Tener la respuesta a cada pregunta que te haga tu familia.
No tienes que
- Cambiar tu nombre. El islam no lo exige.
- Cortar la relación con tus familiares que no son musulmanes. El islam ordena la bondad con los padres.
- Adoptar la cultura de otro país. El islam no es una etnia.
- Hacerlo todo a la vez. Nadie lo hizo.
- Sentirte un fracaso después de un día difícil. Vuelve al camino y empieza de nuevo.
Nunca se esperó que hicieras esto a solas.
Si el primer mes se siente pesado, solitario o confuso, escribe. Una persona te va a responder y, donde haya un voluntario local disponible, alguien puede estar pendiente de ti.